La importancia de ver las cosas de una forma diferente

En esta vida hay experiencias que nos marcan y que hacen que nuestro punto de vista sea distinto. El propósito de este artículo es compartir con vosotros dos de esas experiencias por la relación que tienen con nuestra profesión, una profesión que puede resultarnos apasionante cuando te das cuenta del bien que puedes hacer a mucha gente.

Estas dos experiencias las he vivido gracias a la Fundación Ruta de la Luz (www.fundacionrutadelaluz.es), a la que pertenezco desde hace varios años y cuya función es realizar campañas de salud visual en países en desarrollo cuyas infraestructuras y condiciones de vida hacen imposible que su población pueda tener una atención sanitaria mínima, así como tener acceso a unas gafas.
Por este motivo, dos compañeros optometristas, Sebastián Márquez y Nerea San Sebastián, y yo fuimos a Senegal hace algo más de un año y a Bolivia hace tan solo unos meses.

Nuestro lugar de actuación en Senegal fue el área de influencia de Mbour, una zona donde desarrolla su actividad la ONG ‘Por una Sonrisa en África’ ( www.puse.org).

En esta región, las mujeres realizan importantes esfuerzos visuales, pues sobreviven gracias a la artesanía. Nuestro objetivo allí era revisar a todos los niños escolarizados de la zona así como a los habitantes de los poblados “cercanos”, desde donde menores y ancianos venían andando desde muy lejos para que les hiciéramos su revisión.

“Venían ancianos y niños andando desde muy lejos para revisarse la vista”

Fueron 6 días de duro trabajo en los que, gracias a la compenetración del grupo, conseguimos realizar 750 revisiones, para después entregar 160 gafas, montadas en las ópticas socias de la Fundación.

El último viaje que he realizado ha sido a Bolivia, a la región del Itika Guasu, en el sur del país, una zona seca y calurosa. Nuestro objetivo principal allí fue atender a la población indígena guaraní, un pueblo en desarrollo con altas necesidades en visión próxima, ya que también basa parte de su desarrollo económico en la elaboración de diferentes artesanías, fabricadas por sus mujeres.

Los niños guaraníes, por lo general, estaban muy sanos. Sin embargo, en la población de Palos Blancos, más desarrollada y compuesta por razas criolla y mestiza, encontramos defectos refractivos mucho más notables. Nunca olvidaré la cara de una madre y sus tres hijos , con cilindros de -4.00 a -5.00, al ponerles las gafas de prueba.

En Bolivia realizamos unas 450 revisiones en 5 días de trabajo, a lo largo de poblaciones muy dispersas, y se hicieron más de 200 gafas enviadas recientemente. Debo destacar y agradecer a la Fundación Repsol, entidad que ha financiado ambos proyectos, por el buen trato que nos dieron durante todo el viaje.

Además, compartir esta experiencia con mis compañeros Sebi y Nerea, ambos curtidos en proyectos de este tipo, grandes profesionales y mejores personas, ha contribuido a que sea para mí algo inolvidable.

A continuación pueden ver un pequeño vídeo y una galería de fotografías que muestra perfectamente nuestro trabajo desarrollado allí. Estas han sido experiencias de esas que permiten relativizar nuestros problemas y que demuestran que en esta vida podemos ser útiles a gente que realmente lo necesita.

Francisco Meléndez Muñoz

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